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Terapias complementarias

terapias complementarias

Entendemos como terapias complementarias una serie de técnicas que se encuentran fuera del sistema oficial de salud.

Son técnicas que muchas veces crean un fuerte debate, no tanto en la sociedad donde por lo general son bien aceptadas y demandadas como a nivel político y científico.

Aunque también hemos de decir que hay diferentes sensibilidades según de qué país se trate.

En el nuestro hemos vivido recientemente un fuerte debate sobre este tema, debate que por el momento y solo por el momento, nos tememos, se ha zanjado al pronunciarse la CEE evitando la locura de nuestros ministros de prohibirlas.

El debate que debería estar enfocado a cómo compartir diferentes técnicas para la mejora de nuestros pacientes ha derivado en posturas maximalistas. En un denigrar todo lo que suene a medicina complementaría o alternativa.

Utilizo la denominación de complementaria en vez de alternativa. Según las últimas encuestas realizadas en diferentes países europeos, el 50% de los pacientes oncológicos acuden a las medicinas complementarias. Con un índice de satisfacción de 7´5 sobre 10. Solo un 4% de los enfermos oncológicos la utilizan como alternativa a la medicina oficial.

 ¿Quién puede negar la eficacia de ciertas setas medicinales en paliar los efectos de la quimio  y radioterapia?

¿Quién puede negar la importancia del control del stress y la ansiedad en la enfermedad?

¿Tiene alguna lógica pensar que una alimentación correcta no ayuda en nada a recuperarse de una enfermedad?

¿Qué impide que no se pueda trabajar con diferentes métodos de abordaje los temas de salud?

Hemos de decir que hospitales tan importantes y reconocidos en un área tan complicada como la oncología como el Dana-Farber Cancer Institute, centro médico de la Universidad de Harvard en Boston, Massachussets, una de las instituciones de fama mundial tanto en investigación como en tratamientos de cáncer. Fue inaugurado en Noviembre de 2000 con el nombre “Centro de Terapias Integrativas Leonard P. Zakim”, en el que trabajan conjuntamente oncólogos con profesionales expertos en las terapias complementarias.

El Hospital Anderson, de Houston, Tejas, probablemente el centro más prestigioso del mundo en la lucha contra el cáncer, que dispone del M. D. Anderson Cancer Center’s Complementary/Integrative Medicine Education Resources, CIMER. Ofrece hasta un total de 75 programas en terapias complementarias/alternativas. El centro realiza también innumerables ensayos clínicos con estas terapias.

Esto son solo dos ejemplos de la importancia que se le da en otros países a otros tipos de abordajes médicos. En algunos hay terapias complementarias como la Homeopatía, Reiki…. Que están incluidos en el sistema público de salud.

Es un debate estéril para los que llevamos años viendo como muchos pacientes la demandan y se benefician de ellas.

He sido voluntario en Cudeca donde se acompaña a enfermos terminales de cáncer, he sido testigo de cómo muchos pacientes salían reconfortados después de un tratamiento de Reiki y las listas que había para recibirlo.

Tanto que hablan de estudios científicos para avalar las terapias, negar que la meditación es una poderosa herramienta para la salud, negar que nuestro estado mental y emocional repercute en nuestro estado físico, es sinónimo de no haber leído importantes estudios científicos que avalan esto.

Quizás debieran preocuparse más de vigilar que no seamos envenenados con los alimentos que consumimos y leer el estudio científico publicado por El grupo de Domingo Roig, junto con el de Joan María Llobet Mallafré en la Universidad de Barcelona. Analizó un millar de muestras de 108 productos diferentes, comprados en supermercados y representativos de la dieta cotidiana. Los científicos tardaron dos años y medio en completar el trabajo, cuyas conclusiones han sido publicadas en varias revistas científicas, entre ellas Chemosphere, Journal of Agriculture and Food Chemistry, Journal of Food Protection, y Environmental Science and Technology.

Lo que hallaron fue que en algunos alimentos hay contaminantes en cantidades lo bastante altas como para que con una alimentación normal ya se superen los límites máximos de exposición fijados por la Organización Mundial de la Salud. De la mayoría de los contaminantes analizados se sabe que son cancerígenos, además de que alteran el sistema hormonal, reproductor e inmunológico; de otros, sus efectos sólo se suponen.

José Luis Domingo Roig, director del Laboratorio de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona), ha coordinado el estudio más completo realizado hasta ahora sobre la presencia de contaminantes en la dieta (2005 –2007).

También quizás deberían prohibir las grasas trans presentes en las margarinas que anuncian en televisión para nuestros hijos, si quieren estudios científicos se los puedo suministrar.

Tantos y tantos ejemplos que podríamos poner.

Denigrar terapias como la fitoterapia, la medicina tradicional china, la homeopatía y un largo etcétera es de locos.

Esto no es óbice para que desde aquí también denunciemos la falta de honradez y ética así como la charlatanería de algunos mal llamados terapeutas alternativos. Que de todo hay en la viña del señor.

Exigimos un debate serio y sereno, al fin y al cabo lo que todos buscamos es ayudar en todo lo posible a que recupere su salud quien la haya perdido ¿o no?

Llegado a este punto también recomendaría que leyeran la opinión del premio nobel de medicina Richard J. Roberts.

¿Quién puede negar la importancia de ayudar a nuestro organismo a detoxificar?

Solo alguien que no sepa en qué sociedad está viviendo. Solo alguien que no sea consciente del nivel de deterioro medioambiental que existe. Solo alguien que considere que los humanos no pertenecemos al ecosistema global, que somos seres inmunes a los desastres ecológicos que se están produciendo pueden mantener estas teorías insostenibles.

Déjennos decidir qué tipo de herramientas utilizamos para cuidar y recuperar nuestra salud.

Por eso nosotros apostamos decididamente por una colaboración entre la medicina oficial y la complementaria. Creemos sinceramente en ello.

Francisco Vega